agirregabiria’s posterous

Los dos motores

Los dos motores

 

Es mejor moverse con un motor alimentado por amor. En caso de escasez, puede nutrirse de odio. Pero es peor para el viajero.

 

Los fabricantes de automóviles han descubierto, con los coches híbridos, la doble propulsión. Los vehículos mejoran sus prestaciones instalando un segundo motor eléctrico, adicional al de combustión interna. De modo similar, el instinto natural de los seres humanos también se mueve por dos sentimientos primitivos: el deseo y la aversión. Somos atraídos por lo que amamos y huimos de lo que tememos.

 

Como los combustibles fósiles (derivados del petróleo), el odio tiene sus días contados. Desde los orígenes de la Humanidad, la violencia ha venido decreciendo como motor de la historia. La bondad y la razón, como el motor eléctrico, nos son suficientes para seguir progresando, destacando por su buen rendimiento, su bajo consumo de energía vital y sus beneficiosos efectos secundarios.

 

Hemos de desarrollar el motor del afecto, para que complemente y llegue a sustituir al obsoleto motor del rencor. Cuando predominan las filias sobre las fobias, se genera un universo de convivencia en armonía. El amor nos hace felices y nos une, mientras que el odio nos entristece y nos separa. Tejamos una madeja solidaria de pasiones, de afectos, de querencias, de aficiones,… en sus múltiples formas de familia, amistades, vocaciones,…

 

(download)

Loading mentions Retweet

Comments [0]

¡Viva la infidelidad... comercial!

¡Viva la infidelidad... comercial!

 

Sea usted leal a una caja de ahorros, o a un proveedor de telefonía, y dejará de ser considerado cliente para convertirse en olvidado y cautivo siervo de la gleba.

 

A través de unos amigos me entero ayer de una fiesta de la banca en el Palacio Euskalduna. Voy con su invitación y compruebo que es mi propia caja de ahorros, la de toda la vida, quien desde hace años agasaja a gente que apenas lleva con ellos unos meses, con unas nóminas y capitales similares a los nuestros… Me encuentro allí de bruces con mi “asesor personal”… que nunca me había obsequiado, ni comentado semejante festejo. Incapaz de articular palabra sólo balbucea que “creía que este tipo de saraos no nos interesaba”. Paso a enviarle la siguiente misiva por e-mail (que ellos son muy modernos,… cuando les da la gana).

 

Mi estimado ex – asesor personal: Tiene usted toda la razón. No me interesa una banca que favorezca a clientes recién llegados a costa de personas como nosotros, con cuarenta años de antigüedad, que no les hemos dado sino beneficios continuos, para sólo lograr algún asterisco junto a nuestro nombre que nos clasifica como: * Idiotas incapaces de escapar de nuestro corral por más que les maltratemos… Así que, vista su manifiesta y pervertida política de (in)fidelización, le ruego me prepare la liquidación final de todas nuestras nóminas familiares, cartillas, tarjetas, fondos de inversión y de pensiones. Quizá volvamos dentro de unos años, para recalar por unos meses en su indigna entidad, a fin de beneficiarnos de esas magníficas condiciones que ustedes reservan para los trashumantes clientes, infieles y espabilados.

 

Conclusión: Las compañías, especialmente las grandes, sólo quieren arrebatarse mutuamente clientela. Esta captación de nuevos usuarios ha corrompido el sistema. Se prima al mutante listillo, y se desaira al tonto cliente fiel. La única respuesta que nos queda, aparte de meter el dinero en el calcetín, consiste en rotar de entidad bancaria cada pocos meses, ante cualquier oferta, aunque sea una porquería… Siempre será mejor que el pésimo servicio que prestan al cliente perseverante. ¡Ah, y los peores son los que apelan a intangibles (somos de aquí, los de siempre), que simplemente ofrecen humo en lugar de interés y ventajas palpables!

 

 

(download)

Loading mentions Retweet

Comments [0]

Signos del nuevo siglo

 

Signos del nuevo siglo

 

Se atisban cambios profundos en nuestra sociedad, y no sólo políticos. La entrada de un siglo no siempre acontece en el primer año.

 

La entrada de las centurias la marca el calendario, pero los cambios sociales paradigmáticos surgen con algún retardo. Y en la era moderna cada vez más nítidamente, el cambio en la arquitectura de la información antecede y provoca el cambio en la estructura del poder. La tecnología de las comunicaciones ha sido decisiva desde mediados del siglo XIX, como anticipa la obra de David de Ugarte, “El poder de las redes”. También lo fue en la antigüedad, donde la navegación o la imprenta requirieron períodos de tiempo mucho más dilatados para demostrar su potencialidad.

 

Pero el futuro es hoy y la evolución se acelera. El telégrafo entre Inglaterra y Francia en 1981 o el primer cable trasatlántico con Estados Unidos en 1958, “el Internet victoriano” y las “agencias de prensa” (Associated Press y Reuters) crearon un “orden mundial” construido sobre unos medios de comunicación y un reparto geopolítico que llegaron, perdiendo peso, hasta finales del segundo milenio. Las redes de influencia seguían siendo centralizadas o descentralizadas, pero el concepto de “red distribuida” ya había nacido como topología informática que daría lugar al nacimiento de Internet. Su origen fue militar como una red de comunicaciones capaz de sobrevivir a un ataque nuclear.

 

Hoy día, la revolución de las comunicaciones de bits y de átomos (incluidas las personas) está alumbrando un mundo nuevo, desconocido, donde cambian las reglas de los comportamientos personales y colectivos. Las leyes que rigen los fenómenos sociales se han transmutado, y ello ha sorprendido no sólo a la ciudadanía de a pie, sino también a altos gestores económicos y dirigentes políticos. El mismo concepto de liderazgo ha mudado y los poderes fácticos se encuentran incómodos por la pérdida de control que comporta, y que suponían establecida y perdurable.

 

Las señales de la mutación son puntuales, pero significativas, concurrentes y por doquier. El siglo XXI entra de golpe en la historia un 11-S con un acto salvaje y sorpresivo sobre las desaparecidas torres gemelas de Nueva York. La dimensión del estupor proviene no sólo de la aberración ética de miles de muertes de inocentes, sino también por poner en entredicho y sin discusión todo el sistema de poder planetario que se suponía en manos de la potencia máxima y única. Los atisbos más claros de cómo se redistribuye el poder, provienen –lamentablemente- de sucesos sangrientos protagonizados por contrapoderes que se valen de la nuevas realidades. Con casos tan obvios como la guerra “ganada pero inconclusa” de Irak o con la tragedia del 11-M en Madrid, donde sólo la disfunción de la red ferroviaria, que con sus retrasos evitó la concurrencia de los trenes atacados en la Estación Atocha en una hecatombe aún mayor.

 

En un ámbito más local y cotidiano se advierten miríadas de evidencias que prueban el fin del sistema “vigesimónico” (del siglo XX visto desde el XXI, como “decimonónico” desde el siglo XX). El ámbito político, junto al económico, está plagado de indicios. El PP pierde el poder el 14-M por las multitudes frente a sus sedes convocadas vía SMS en 2004, y ahora mismo la pugna por el liderazgo Rajoy-San Gil se libra con estas flash-mob (movilizaciones instantáneas).

 

Los prodigios que descolocan a los políticos y desorientan a tertulianos y lectores son omnipresentes. La eclosión de las ciudades, y de sus alcaldías, en el foro público trasciende su alcance local. En Bilbao o en Madrid, o desde la Diputación Foral de Bizkaia, sus gestores descubren su revalorizada función y se cruzan criterios con(tra) las planas mayores de los partidos o con(tra) los máximos representantes de comunidades o naciones. Es la punta del iceberg que anuncia el advenimiento de los glocalismos como parada intermedia en tránsito hacia redes de ciudadanías.

 

Las trazas de la mudanza se insinúan en todo aquello que resulta imprevisto. Hechos menores, pero no irrelevantes, demuestran el nuevo tiempo. Un rector que se presenta a revalidar un nuevo período, como candidato único y con todo el apoyo mediático convencional, es rechazado aparentemente por el influjo de trece mumis (con un Manifiesto por el 'no'), tan pocos como otros tantos catedráticos entre un océano de cuatro mil profesores, mil quinientos trabajadores de administración y servicios y 45.000 estudiantes.

 

Los partidos se aprestan para nuevas elecciones e incluyen, modesta y desconfiadamente, grupos de bloggers pensando en los nuevos tiempos. Se organizan diversos Think tank, muy prospectivos como Think Gaur Euskadi 2020, pero el mismo formato grandioso en macro-recintos para miles de asistentes denotan la anacrónica conformación de multitudes escuchando unidireccionalmente a líderes consabidos, nada más alejado del propio espíritu del Siglo XXI. Los comités regentes siguen respondiendo al esquema de cuadrillas con listas cerradas, inadecuado para una ciudadanía que va reconociendo matices de una netocracia y sobre las que esgrimen marchitos propuestas de viejos Estados (como antes de la Gran Guerra, que luego se numeraría como Primera Guerra mundial). El electorado actual posee una identidad poliédrica y multicultural, que acepta de solapamientos diversos y plurales. Las masas de consumidores se van transfigurando en una legión de prosumidores (consumidor, intermediario y productor), que se saben votantes, dueños de sí mismos e influyentes sobre los demás.

 

La sociedad comunicada globalmente no reconoce mensajes crípticos de líderes en decadencia si sólo cuentan con el apoyo de un partido político, a menos que sus tesis se validen por otros agentes sociales de prestigio más cercano y creíble. La red social va perdiendo receptividad a planteamientos simplistas y maniqueos, basados en esquemas monocromáticos de una obsoleta partitocracia. Las personas son, cada vez más, poseedoras de varias culturas y lenguas, en un contexto relacional de una creciente permeabilidad en un mundo globalizado, googlelizado e intercomunicado.

 

Corren tiempos de cambio. Se han abierto ventanas por donde corren vientos de renovación. La televisión va perdiendo peso; el mensaje monocorde, también. Ahora más que nunca se han de movilizar a las personas líderes en campos emergentes, de dinamismo social. El plano político está muy enrarecido; es preciso apoyarse en genuinos paladines con credibilidad, que guíen el nuevo tiempo. Estos adalides procederán de áreas con reputación intachable y de futuro: investigadores preclaros, humanistas reconocidos, empresarios solidarios, cabecillas que han acreditado saber guiar a sus equipos y gentes.

 

El líder “del pueblo”, ya no existe, no podría existir. El liderato social se ha de apoyar en una matriz de nudos formada por agentes reconocidos. Sólo contando con estos enjambres de sabios realistas, nodos de una sociedad de ciudadanía cada día más inteligente y reticulada, será posible alumbrar el nuevo siglo con un mínimo dolor de parto. El camino será de consenso representativo, alejado de rancios prejuicios esquemáticos y de postulados doctrinales extremistas. Vienen tiempos de eclecticismo sutil, de políticas fecundadas con la innovadora sabiduría social, con mayor implicación de todos nosotros en la cosa pública.

 

(download)

Loading mentions Retweet

Comments [0]

Llamadas de ultramar

Llamadas de ultramar

 

La globalización produce efectos indeseables, algunos de los cuales perturban nuestras ansiadas vacaciones.

 

Ha sucedido por tercera vez en menos de una semana. En el sacrosanto período de la siesta resuena estrepitosamente el teléfono fijo en todas las habitaciones de la casa, despertando a sus traspuestos habitantes de su soporífero letargo, tan necesario como merecido. Concretamente a mí me abducen desde mi más placentero sueño hasta el auricular donde escucho una voz de ultratumba que me pregunta si soy yo mismo, con mi nombre y dos apellidos correctos (pero mal pronunciados), y si mi teléfono es el que acaba de retumbar desbaratando toda la paz doméstica. Contesto que sí, y sin pausa ni respiro me ofrecen un cambio de empresa de telefonía, por tercera vez y tercera alternativa, cuando apenas han transcurrido unos días desde que me decidí por la actual Telefónica en esta residencia de veraneo.

 

Esta vez, descendido abruptamente del Nirvana, acierto a preguntar quién me llama (un tal Ariel no se qué), desde qué continente y si, entre todo lo que parece conocer de mí, sabe dónde demontres me encuentro. Apenas balbucea una respuesta, cuando le interrumpo y le informo que aquí y ahora (mar mediterráneo y cuatro de la tarde) respetan la siesta hasta… los vendedores ambulantes y los mosquitos perseverantes. Añado que comprendo que, en Chile, deben estar en una tristona mañana de invierno, pero que aquí la siesta estival es sagrada. Por último, les ruego a estas compañías (Jazztel, Tele2,…) que abandonen estas agresivas, inoportunas y, supongo, infructuosas campañas de captación de clientela porque nunca olvido a quien, sin necesidad, me desvela de una siesta veraniega.

 

Loading mentions Retweet

Comments [0]

La blogosfera manifiesta su existencia


La blogosfera manifiesta su existencia

 

La tipología del hikikomori es excepcional en Europa, donde nunca fue exacto el mito del blogger aislado y encerrado en su habitáculo. La condición de bloguero sólo define a personas que intentan trascender más allá de los límites convencionales de su entorno físico.

 

El primer blog, Scripting news, de Dave Winer, nació el 1 de abril de 1997. El término weblog fue acuñado por Jorn Barger en Robotwisdom.com  el 17 de diciembre de 1997. La forma abreviada, blog, surgió de Peter Merholz, quien en abril o mayo de 1999 convirtió la palabra en una frase "we blog", en su publicación Peterme.com. El término 'blogosfera' fue citado por Brad L. Graham el 10 de septiembre de 1999 como una broma. En 2001, William Quick lo usó por primera vez como un concepto formal y desde entonces se popularizó.

 

Los primeros y escasos blogs populares aparecieron en 2001 en Estados Unidos, tratando principalmente temas políticos. Según recoge la Wikipedia, fueron algunos como AndrewSullivan.com de Andrew Sullivan, Politics1.com de Ron Gunzburger, Political Wire de Taegan Goddardy o MyDD de Jerome Armstrong.

 

Los blogs prosiguieron su crecimiento de forma exponencial. Según David Sifry, fundador de Technorati, a mediados de 2003 apenas había medio millón de blogs en el mundo. Tres años después, Technorati archivaba más de 50 millones de este tipo de páginas personales registradas. Desde entonces se supone que la blogosfera se duplica cada seis meses. Actualmente se estima que el número total de blogs se acerca a los 200 millones, con un crecimiento diario de 175.000 nuevos blogs cada día.

 

Inicialmente la blogosfera se asemejaba a un paisaje medieval, con poblados de caseríos aislados en medio de un inmenso campo. Pero el fenómeno se urbanizó con un vertiginoso crecimiento, apareciendo las concentraciones, las ciudades con sus barrios, e incluso las megalópolis blogueras.  Al popularizarse y tupirse la blogosfera, emergieron las comunidades sociales articuladas por herramientas de agregación, tales como Facebook.

 

Estas nuevas realidades no sólo trascurren en el ciberespacio, como podría pensarse de Second Life, sino que se superponen y se mezclan con la realidad de la vida… desconectada (unplugged). Desde hace muy pocos años, cualquier internauta activo participa en un mundo acrecentado con la nueva y eminente dimensión on line, que enriquece y complementa anteriores posibilidades de relación, aprendizaje, trabajo, ocio y participación. La blogosfera crece tanto en presencia e importancia que se está intentando regularizarla, hasta un punto que muchos consideran que se trata de acotarla.

 

Hoy día una persona culta y profesional debe, necesariamente, proyectar una presencia blogosférica. Mediante su propio blog personal y wiki para participar activa y bidireccionalmente en las redes sociales. Twitter, Plurk, Flickr, Google Groups, Facebook,… no son aditamentos opcionales, sino la mejor prueba de genuina modernidad y decidida innovación. La alfabetización en lenguas y en metalenguajes (económico, científico, tecnológico,…) y el liderazgo (empresarial, político,…) sólo pueden expresar competencia contemporánea en cualquier adulto medianamente influyente si emplea todo el amplio espectro disponible de medios para escuchar, enlazar, compartir, comunicar y trascender.

 

Los casos concretos son múltiples y crecientes, con periódicos contactos presenciales y permanente relación en el ciberespacio. En nuestro entorno más cercano existen constituidas, arraigadas y en continua expansión redes como Aprendices (una comunidad referencial en la sinergia macramental), Ikasbloggers (grupos de educadores con su revista Zibereskola y el wiki colectivo), encuentros de BBB (Blogs&Beers&Bilbao) o de twitteros (como TwittBilbao), wordls-cafés varios, renovados lobbies de partidos políticos, como la Blogosfera Jeltzale, o incluso de corrientes ideológicas internas como Gaztelugatxe,...

 

Esta misma semana, en los alrededores de Bilbao hay convocadas reuniones con decenas de personas, de origen diverso y objetivos plurales, convocadas sola y exclusivamente por medio de estas redes. Un buen ejemplo es Politika 2.0 convocado en el Parlamento Vasco el sábado 28 de junio, como una reunión de políticos y bloggers de todas las tendencias para tratar las nuevas formas de e-democracia (el concepto es tan reciente que no figura en la Wikipedia en castellano, por lo que acabo de crear un primer apunte) en una sociedad que cuenta desde 2004 con la web 2.0.

 

(download)

Loading mentions Retweet

Comments [0]

Amar, u odiar, a todo y a todos

 

Amar, u odiar, a todo y a todos

 

La vida es más sencilla de lo que algunos pretender hacernos creer.

 

Se huelen, se sienten, pero todavía faltan unos días para que nos alcancen las esperadas vacaciones. Al llegar a estas fechas de julio, ya pedimos vacaciones. La rutina agota. Y más esta usanza del conflicto incesante que repiten machaconamente los medios de comunicación convencionales. La crisis, pues sí, la hay; pero además no dejan de recordárnosla. La confrontación política, que sí, existe; pero no insistan aún más. Las buenas noticias del mundo real se evaporan en medio del cenagal de la animadversión que parece vende los malos periódicos. Alguna noticia feliz, asoma tímidamente, y de inmediato suscita el odio de los buitres contertulios, que le ponen pegas (¿la liberación de Ingrid Betancourt fue pagada?).

 

La política sólo despierta el interés general cuando se lanzan descalificaciones, cuando la ofensa (o la envidia) se vierten inmisericordes. El regreso de Josu Jon Imaz que, discreta y desafortunadamente se aparta de la política activa, se convierte en más noticia aireando el rencor de su caduco y trasnochado predecesor, quien flaco favor hace a su propio partido. Los codazos y las reyertas intestinas de los partidos, de izquierda y derecha, son celebrados y sus víctimas exhibidas con el descaro y desgarro de las guerras fraticidas. El viaje al centro del PP, que podría ser celebrado por todos –sobre todo si se materializa en algún grado-, es mostrado como desorientación y debilidad. Las graves contradicciones, éticas, políticas e incluso aritméticas, de formaciones descarriadas como EHAK son esgrimidas como argumentos lógicos, por unos y por otros, en lugar de traspasarlas al archivo de las enfermedades psicosociales para su prevención y erradicación con la mejor vacuna: una buena educación.

 

Justamente esta receta, una profunda y cuidada educación para todos, es la gran ausente del panorama público. Su carencia es palpable en los personajes de relumbrón. Los grandes políticos, los buenos estudiantes, los mejores profesores, las personas más inteligentes, las mujeres y hombres cabales, parecen enmudecer en este corral del desorden y del resentimiento. No son buenos tiempos para el amor, la poesía, el consenso, el acuerdo, el encuentro,… Brillan espadas refulgentes de odio, y nos ciegan con sus salpicaduras de rencor. La enemistad se extiende y se diversifica. Tras detestar a personas (por su origen, por su color, por todo aquello que no han podido elegir), se está empezando a aborrecer los idiomas, las banderas, los colores de unas camisetas deportivas,…

 

Sólo se odia lo que se desconoce. Más aún, sólo detestan los analfabetos emocionales, los confundidos sin autoestima, los incultos maleducados, los minusválidos del corazón. ¿Cómo no apreciar a quienes son nuestros semejantes, hechos de la misma carne y la misma sangre que nosotros, sin importar sus circunstancias? ¿Cómo no amar las lenguas que aún perviven aunque nos sean extrañas? ¿Cómo no respetar y reconocer los símbolos que otras personas aprecian? ¿Cómo no vibrar con las hazañas deportivas de superación de los seres humanos (aunque sea la monserga del omnipresente y cacareado fútbol)?

 

Quien odia algo, por nimio que sea su aborrecimiento, demuestra que no ama nada; su comportamiento denota que odia todo y a todos, incluido a sí mismo. El rencor es una prueba infalible de insatisfacción personal. Quien es capaz de amar, de verdad, a una sola persona, es incompetente para odiar a nadie. Quien goza realmente con una o varias lenguas, admira las que aún desconoce. Quien se reconoce en una o varias enseñas, reverencia las de los demás. Quien ha aprendido a amar, nunca querría, sabría, ni podría odiar. Sólo hay dos opciones a escoger: Amar (a todo y a todos) u odiar (a todos y a todo). Con un poco de sabiduría y sentido común, no resulta difícil la elección.

 

(download)

Loading mentions Retweet

Comments [0]

Gracias por ser mi amigo

(download)

Loading mentions Retweet

Comments [0]

El Gusano y el Escarabajo



(download)

Loading mentions Retweet

Comments [0]

Prueba: Thiniking España

Loading mentions Retweet

Comments [0]

Posterous.com: El blog más simple del mundo... por ahora

Existe una aplicación web 2.0 que se llama posterous.com desarrollada para crear y mantener un blog, mediante mensajes de correo electrónico remitidos desde Gmail, Hotmail, Yahoo u otro servicio de correo electrónico dirigido a post@posterous.com. En el e-mail se puede adjuntar ficheros, imágenes, archivos de texto, audio y vídeo, que se incrustarán en el post correspondiente.


Ni siqueira es preciso registrarse y para crear una cuenta es igual de sencillo: la primera vez que enviemos un mensaje automáticamente se creará nuestro blog con el subdominio del nombre que hayamos elegido. Valga el mío como ejemplo:
http://agirregabiria.posterous.com

Loading mentions Retweet

Comments [1]